Esta obra consistió en la construcción de un nuevo depósito regulador de agua potable en sustitución del anterior que presentaba una serie de roturas y patologías por lo que se tenía que proceder a su derribo. Para poder seguir abasteciendo la zona, el depósito anterior se derribó una vez finalizada la obra del nuevo.
Se construyó una planta rectangular con una capacidad total de 5.000m³ divididos en dos compartimentos idénticos de 2.500m³.
Este nuevo depósito cuenta con una doble función, por una parte, sirve de abastecimiento con dos salidas de agua para la localidad de Laguardia, por otro lado, la tercera salida sirve de regulador del abastecimiento de agua a la totalidad de las zonas de la comarca.
Tras la obra, se llevó a cabo una restauración ambiental de la zona afectada a través del extendido vegetal y la siembra de césped y semillas adecuadas a las condiciones climáticas.