La obra consistió en la construcción de un nuevo depósito de agua potable con una capacidad de 6.000m³ en sustitución del depósito anterior y de las infraestructuras de conexión previamente existentes.
Este depósito se construyó en el mismo lugar que el anterior deposito con el fin de causar la menor afección a la vegetación del lugar. Para ello se demolió la solera del depósito existente, también se tuvo que desmontar la estructura metálica y la cubierta.
El nuevo depósito constará de dos vasos, y cada uno de ellos tendrá una capacidad de 3.040m³. Hay que tener en cuenta que la capacidad máxima del depósito anterior era tan solo de 3.800m³, con lo que con la nueva construcción ha permitido un aumento del 160% de la capacidad total.